Respira lento: este artículo está pensado para aplicarse en pocos minutos.
La ansiedad ligera suele sentirse como pensamientos repetitivos y tensión corporal. Un ancla útil es volver a la respiración y al cuerpo.
Durante la meditación, nombra en silencio lo que aparece: pensamiento, emoción, sensación. No luches contra ello; obsérvalo y vuelve al aire que entra y sale.
Al finalizar, realiza una acción concreta y pequeña: tomar agua, estirar 2 minutos o caminar despacio.
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